Evergram calcula legibilidad con la fórmula de Fernández-Huerta, la adaptación al español de la fórmula de legibilidad de Flesch. Combina el largo promedio de tus oraciones con el promedio de sílabas por palabra: cuantas más palabras metes por oración y más largas son esas palabras, más baja el puntaje. El resultado va de 0 a 100 y se recalcula en tiempo real, mientras escribes, no como un informe al final.
Por qué no es solo "contar palabras"
Un puntaje de legibilidad no mide si el texto es interesante o si dice algo con sentido: mide el esfuerzo mecánico que le pide al lector procesar la oración. Dos oraciones pueden tener la misma cantidad de palabras y un puntaje distinto si una usa términos de tres sílabas ("implementación", "consecuentemente") y la otra usa palabras cortas ("hacer", "por eso"). Por eso Evergram no solo cuenta palabras por oración: también pondera cuántas sílabas tiene cada una.
Un ejemplo concreto
Toma esta oración: "La implementación de la funcionalidad de sincronización requirió una consideración pormenorizada de las limitaciones técnicas existentes." Es una sola oración, 19 palabras, con varios términos largos: el puntaje de legibilidad la marca en zona difícil.
La misma idea, reescrita: "Sincronizar los documentos fue difícil. Había límites técnicos que había que resolver antes." Dos oraciones cortas, palabras más simples: el puntaje sube directo a la zona fácil, sin perder el significado original. Ese es el tipo de ajuste que el puntaje te empuja a notar mientras escribes, no después de publicar.
Los tres niveles
- Fácil (60 o más): se lee sin esfuerzo, ideal para reels, copy y newsletters, donde el lector decide en segundos si sigue leyendo o se va.
- Moderado (40 a 59): todavía cómodo, pero con oraciones o vocabulario más densos. Común en artículos de opinión o textos con algo de terminología técnica.
- Difícil (menos de 40): exige más del lector. No es "malo" per se (un paper académico o un contrato pueden necesitar este nivel), pero si tu objetivo es que te lean rápido y sin fricción, es una señal clara para simplificar.
El puntaje es una guía, no una ley
Evergram no te obliga a corregir nada ni bloquea la escritura si el puntaje es bajo. Te muestra el número, oración por oración si hace falta, y tú decides si esa oración larga vale la pena por el efecto que buscas (un párrafo denso puede ser una elección deliberada de ritmo). El puntaje es información, no una corrección automática.
¿Qué pasa si mi puntaje da bajo todo el documento?
Nada se bloquea ni se marca como error. Es una señal para revisar oración por oración con el resaltado de oraciones largas activado (ver «Qué resalta Evergram en tu texto»): normalmente alcanza con partir dos o tres oraciones largas para que el promedio del documento suba bastante, sin reescribir todo desde cero.